viernes, 20 de noviembre de 2015

Módulo 5 Evaluar los proyectos de los estudiantes

Reflexión 

Al diseñar nuestra evaluación debemos decidir a qué nivel haremos la aleatorización: ¿cuál será la unidad sujeta a asignación aleatoria? ¿Serán individuos o grupos de individuos, tales como hogares, pueblos, distritos, escuelas, clínicas, grupos de iglesia, empresas y asociaciones de crédito? (Cuando la unidad de aleatorización es un grupo de individuos – incluso cuando nos interesa la medición de resultados individuales – nos referimos aevaluación aleatoria por clúster). Por ejemplo, si logramos dar píldoras de cloro a mil hogares para tratar aguas contaminadas (de una muestra de, digamos, diez mil hogares que sacan agua de la misma fuente contaminada), ¿asignaríamos aleatoriamente a los hogares que serán tratados, dejando al resto en el grupo de control? Esto significaría que algunos hogares recibirían pastillas de cloro, mientras que algunos de sus vecinos más cercanos se quedarían sin este beneficio. ¿Es esto factible? ¿Ético?
Para este tipo de programa, probablemente tampoco sería posible hacer la asignación a menor nivel, por ejemplo a nivel individual. Implicaría que algunos niños dentro de un hogar reciban la píldora de cloro mientras que sus hermanos no. Si todos los miembros de un hogar beben del mismo tanque tratado de agua, la asignación aleatoria individual sería físicamente imposible, aun sin tomar en cuenta las consideraciones éticas.
Tal vez una medida apropiada de asignación aleatoria es la comunidad, según la cual algunas comunidades reciben cloro, otras no, pero dentro de una comunidad “en tratamiento” todos los hogares (lo que implica a todos los vecinos) son elegibles para recibir la píldora de cloro. Hay muchos aspectos a considerar cuando se determina el nivel apropiado de aleatorización, de los cuales la ética y la factibilidad son sólo dos. 

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